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Analytics no te dice de dónde vienen tus visitas. Esto es lo que encontramos al mirarlo de cerca
Abres Google Analytics, ves «Directo 45 %» y «Organic Social 12 %», y te quedas igual que antes. No es que estés leyendo mal el informe: es que esas etiquetas esconden justo lo que querías saber. Lo comprobamos midiendo nuestro propio sitio, y esto es lo que salió.
Todo lo que hay aquí abajo lo verificamos nosotros construyendo el panel con el que seguimos nuestros propios números. No son buenas prácticas leídas en otro lado: son cosas que nos rompieron el informe hasta que entendimos por qué.
1. «Organic Social» no es una fuente, es un cajón
Google Analytics reparte las visitas por canal, no por origen. Y su canal «Organic Social» mete en la misma bolsa Instagram, TikTok, YouTube, Facebook y LinkedIn.
Para un resumen sirve. Para decidir algo, no: no es lo mismo que tus visitas vengan de LinkedIn —donde probablemente están las empresas que te contratan— a que vengan de TikTok. La acción que se toma es distinta y el informe no te deja distinguirla.
La dimensión que sí lo distingue existe y se llama sessionSource: el dominio concreto desde el que llegó cada visita. Está en el mismo Analytics, solo que no es lo que te enseña la pantalla de inicio.
2. ChatGPT y Perplexity caen en «Referral», junto a cualquier blog
Cuando alguien le pregunta algo a ChatGPT, la IA le responde y esa persona hace clic en tu enlace, Analytics clasifica esa visita como «Referral» — la misma etiqueta que usa para un enlace desde el blog de un conocido.
Es decir: el canal más nuevo e interesante que existe ahora mismo está mezclado con el más
genérico. Si no vas a buscarlo por dominio (chatgpt.com,
perplexity.ai, gemini.google.com), no lo vas a ver.
Sobre por qué esto importa cada vez más, escribimos aparte en SEO para IA.
3. El hallazgo grande: «Directo» casi nunca es directo
Esta fue la que nos costó entender. Sabíamos que teníamos gente llegando desde Instagram —lo veíamos en los mensajes que recibíamos—, pero en el informe Instagram casi no aparecía. Aparecía «Directo», y muy alto.
La causa: el navegador interno de Instagram, Facebook y TikTok borra el rastro del origen. Cuando alguien abre tu enlace sin salir de la aplicación, el navegador no le dice a tu web de dónde viene. Tu sitio recibe una visita sin remitente, y Analytics la archiva donde archiva todo lo que no sabe identificar: «Directo».
Así que «Directo» no significa «gente que se sabe tu dirección de memoria». Significa «no sé de dónde vino esta persona», y ahí adentro está mezclado tráfico social real, clics desde WhatsApp, y enlaces abiertos desde aplicaciones de escritorio.
Cómo se arregla: etiquetar tú los enlaces
Si el navegador no dice de dónde viene, se lo dices tú en la propia dirección. Se llaman parámetros UTM y no hacen falta herramientas: es escribir el enlace así.
| Dónde lo publicas | Enlace que pones |
|---|---|
| La biografía de Instagram | tusitio.com/?utm_source=instagram&utm_medium=bio |
| Una historia | tusitio.com/?utm_source=instagram&utm_medium=historia |
| Un mensaje de WhatsApp | tusitio.com/?utm_source=whatsapp&utm_medium=mensaje |
Desde el momento en que los uses, esas visitas dejan de caer en «Directo» y aparecen con su nombre. No recupera lo de antes —eso ya se perdió—, pero a partir de ahí sabes de verdad qué red te está trayendo gente.
4. Lo que nos dijo Perplexity sobre nosotros mismos
Le preguntamos a Perplexity por Kaiva Studio para ver cómo nos describía. La respuesta nos dejó callados: nos describió repitiendo, palabra por palabra, la meta descripción de nuestra propia página. No había interpretado nada ni buscado en ningún otro lado. Recitó el texto que nosotros mismos habíamos escrito en la etiqueta que casi nadie mira.
De ahí salieron dos conclusiones que nos cambiaron el trabajo:
- Lo que no está escrito donde la máquina lee, para la máquina no existe. Si tu web no dice en texto claro a qué te dedicas, la IA se lo va a inventar o va a repetir lo primero que encuentre.
- La meta descripción dejó de ser «eso que sale en Google». Ahora es, literalmente, el guion con el que una máquina te presenta ante un cliente que nunca te ha visto.
Si tu página tiene problemas más básicos que ese —que Google directamente no la encuentre— el orden correcto es al revés, y lo contamos en Google no encuentra mi página.
5. Y una que no tiene que ver con visitas, pero duele igual
Mientras montábamos las mediciones nos topamos con otra cosa: de los cuatro pilares que medimos en un sitio, el que más pesa es el correo — que tu dominio esté configurado para que tus mensajes no caigan en spam. Y es el que casi nadie revisa, porque no se ve. Una web preciosa y rápida no sirve de nada si el presupuesto que mandas por correo nunca llega. Lo desarrollamos en por qué mis correos llegan a spam.
Qué hacer con todo esto, en orden
- Empieza a etiquetar con UTM cada enlace que publiques en redes y en WhatsApp. Es gratis y se hace en un minuto.
- En Analytics, deja de mirar «Canales» y mira sessionSource. Vas a ver dominios concretos en vez de cajones.
- Busca
chatgpt.comyperplexity.aientre tus fuentes de referencia. Aunque sean pocas visitas, esa cifra es la que va a crecer. - Lee tu propia meta descripción en voz alta. Eso es lo que una IA va a contestar cuando alguien pregunte por ti.
Nada de esto necesita una herramienta de pago. Necesita saber que el informe que estás mirando no está contando lo que tú creías que contaba.
Si quieres ver cómo está tu dominio ahora mismo: nuestro diagnóstico gratuito revisa las cuatro cosas que sostienen tu presencia digital —incluida la del correo, que es la que más pesa— y te devuelve los hallazgos ordenados por gravedad, con la evidencia de cada uno. Escribes tu dominio y ya.