Software a la medida para tu operación.

Tiendas online, plataformas internas, dashboards e integraciones. Para cuando tu negocio ya no cabe en una página web y necesitas que la herramienta se ajuste a tu proceso, y no al revés.

Alcance por escrito antes de empezar · El sistema queda a tu nombre.

¿Te suena alguna de estas?

No hace falta que sepas qué software necesitas. Con reconocer el problema basta para empezar a hablar.

Hay un Excel del que depende media empresa

Lo abre una persona, lo edita otra, y nadie sabe cuál es la versión buena. Cuando esa persona se va de vacaciones, el archivo se convierte en un problema de todos.

Los mismos datos se copian de un sitio a otro

Llega un pedido por WhatsApp, se pasa a una planilla, de ahí a la factura y de ahí al inventario. Cuatro veces el mismo dato, cuatro oportunidades de equivocarse.

Alguien dedica media jornada a algo que se repite

Armar el mismo informe cada lunes, revisar uno por uno qué pedidos entraron, mandar los mismos correos. Trabajo que hace una persona y podría no hacerlo nadie.

Si no te reconoces en ninguna, puede que no necesites software a medida —y preferimos decírtelo ahora—. Si te reconoces en una, ya sabemos por dónde empezar.

Cuándo vale la pena construir a la medida.

No siempre vale. Si un sistema del mercado resuelve tu caso, lo más sensato es usarlo — y te lo vamos a decir aunque eso signifique no vendértelo.

Construir lo que ya existe es botar plata. Pero cuando tu operación tiene necesidades reales, un software propio ya no es un lujo: es una ventaja competitiva.

3 señales de que tu empresa ya lo necesita

  • Tu proceso es lo que te diferencia. La competencia no lo replica y ningún software estándar lo respeta.
  • Pagas licencias por funciones que nadie usa. Soluciones infladas, costosas y que no encajan con tu realidad.
  • Tu equipo pierde horas cada semana. Pasando información de un sistema a otro, de forma manual.

Caso destacado

CS Travel Group.

Portal de gestión para afiliados de viaje

Sus afiliados reciben un precio de mayorista. Cada uno arma el caso de su paciente, decide cuánto cobra, y la diferencia es su comisión. El portal es donde lo llevan todo.

  • Sus casos, con estado y ruta Cada caso con su código, su paciente y en qué punto va.
  • La comisión, calculada sola La diferencia entre lo que cobra y el precio de mayorista, sin sacar cuentas.
  • Aprobaciones y cobros Lo que está esperando visto bueno y lo que está esperando pago, separado.
  • Su enlace de afiliado Quién llegó por él y cuánto ha generado.
Panel de un afiliado en la plataforma de CS Travel Group: ganancias acumuladas, valor gestionado, ganancias por periodo, casos activos y referidos

Qué construimos.

Cuatro frentes donde más ayudamos a empresas colombianas.

Tiendas online y e-commerce

Con pasarela de pagos, manejo de inventario y una experiencia de compra diseñada para que el carrito no se abandone a mitad de camino.

Dashboards y analítica

Los números de tu negocio en una sola pantalla, actualizados solos. Se acaban los reportes que alguien arma a mano cada lunes.

Integraciones

Conectamos lo que ya usas: facturación electrónica, contabilidad, pasarelas de pago, WhatsApp. Que los sistemas se hablen entre ellos.

Plataformas internas

Herramientas para tu equipo: gestión de clientes, seguimiento de pedidos, paneles de control. Hechas para cómo trabajan ustedes.

Estamos en Barranquilla y trabajamos con toda Colombia.

Nos pueden ver la cara. Para un proyecto de software eso importa más de lo que parece: las decisiones que definen una plataforma —qué hace el sistema cuando el proceso real no se parece al manual— se toman mejor sentados con quien conoce la operación que por correo con un proveedor a seis husos de distancia.

Con el resto del país trabajamos en remoto y en la misma hora, que en la práctica es lo mismo: respondemos el mismo día y no hay que esperar a que amanezca en otro continente.

Lo que una empresa colombiana necesita que su software entienda

  • Facturación electrónica. La DIAN no es opcional, y un sistema que no la contempla obliga a llevar todo dos veces.
  • Las pasarelas que la gente sí usa aquí. Cobrar en pesos, con los medios de pago locales, y no una integración pensada para otro mercado.
  • WhatsApp como canal de operación. En Colombia el negocio pasa por ahí. Un sistema que lo ignora deja la mitad de la operación fuera del sistema.

Preguntas frecuentes.

¿Y si lo hago con inteligencia artificial o con una plantilla?

Para una pantalla suelta o una prueba rápida, la IA te la escribe hoy mismo. Para un sistema del que dependa tu operación, el problema no es escribir el código: es que aguante los casos raros, que los datos no se pierdan, que dos personas puedan usarlo a la vez sin pisarse y que dentro de dos años alguien pueda entenderlo para cambiarlo.

Usamos IA todos los días, y por eso sabemos dónde deja de ayudar. Escribe rápido y no responde por lo que escribió; si el sistema factura, cobra o guarda datos de tus clientes, alguien tiene que responder.

Y como en cualquier proyecto: si una herramienta del mercado ya resuelve tu caso, te lo decimos y no construimos nada.

¿Qué diferencia hay entre software a la medida y un sistema ya hecho?

Un sistema ya hecho cuesta menos al principio y sirve cuando tu operación se parece a la de todos. El software a la medida se justifica cuando tu proceso es lo que te diferencia, cuando pagas por funciones que no usas, o cuando tu equipo pierde horas pasando datos de un lado a otro a mano.

Si un sistema del mercado te resuelve, te lo decimos. No tiene sentido construir lo que ya existe.

¿Cuánto cuesta una tienda online en Colombia?

Depende de qué tan a la medida sea. Una tienda montada sobre una plataforma existente es la opción más económica y rápida de salir al aire. Una tienda desarrollada a la medida cuesta más, porque incluye el diseño de la experiencia de compra, la integración con la pasarela de pagos, el manejo de inventario y la conexión con tus sistemas.

En la llamada inicial te decimos con franqueza cuál de las dos te conviene según tu volumen y tu operación.

¿Se integra con los sistemas que ya usamos?

Esa suele ser la razón principal para desarrollar a la medida. Conectamos con pasarelas de pago, facturación electrónica, sistemas contables, WhatsApp y las herramientas internas que ya tenga la empresa, siempre que ofrezcan una forma de conexión.

En la etapa de análisis revisamos qué se puede integrar y qué no antes de comprometer nada. Es preferible saberlo al principio que a mitad del proyecto.

¿Cuánto se demora un proyecto de software?

Más que una página web, y varía mucho según el alcance. Por eso partimos siempre de una etapa de análisis de requerimientos: de ahí sale un alcance por escrito con fases y fechas.

Preferimos entregar por fases funcionales, para que empieces a usar lo primero mientras se construye el resto.

¿El código queda a nombre de la empresa?

Sí. Los derechos sobre el desarrollo se transfieren al cliente una vez pagada la totalidad del proyecto. Queda documentado y en repositorios a nombre de la empresa.

Es tu activo: cualquier equipo debería poder continuarlo más adelante sin depender de nosotros.

¿Qué parte de tu operación te está costando tiempo?

Si hay algo que hoy se resuelve a mano, en un Excel o repitiendo el mismo paso cada semana, cuéntanoslo. Eso suele ser el punto por donde empezar.

Miramos primero si de verdad hace falta construir algo. A veces la respuesta es una herramienta que ya existe, y también te lo decimos.